jueves, 26 de abril de 2012

Nueva vía en Estados Unidos: poker sí, resto de juegos online no



Los senadores John Kyl y Harry Reid preparan un proyecto de ley para que la regulación del juego en Estados Unidos se produzca en el ámbito federal y no de los Estados.
Según el Wall Street Journal, la ley prohibiría el juego online con la sola excepción del poker.
Definitivamente, la política crea extraños compañeros de cama. El senador demócrata Harry Reid se pasó gran parte del pasado lustro intentando sacar adelante una ley que regulara el poker online. El encargado de frustrar los proyectos de Reid era siempre el republicano John Kyl, el lider de su partido en el Senado estadounidense.
Los movimientos legales que surgieron en 2010 en New Jersey y Nevada y que pretendían que la regulación del juego quedara en manos de los Estados, obligaron a Reid y Kyl a firmar una alianza contra natura que se plasmó en una carta enviada al Departamento de Justiciapara solicitar que esa discusión no saliera del ámbito federal.
Lejos de tener éxito, en sus intenciones, los intereses de Kyl y Reid sufrieron un duro revés con la nueva interpretación del Departamento de Justicia de la Wire Act, ley que se suponía impedía que el dinero del juego traspasara las fronteras de cada Estado por ningún medio y que ahora la justicia reduce a la esfera de las apuestas deportivas.
Con este giro de los acontecimientos, los estados parecían haber ganado la partida y tener vía libre para crear una red de juego.
La nueva jugada de Reid y Kyl es un proyecto de ley que contempla al poker online como moneda de cambio a la hora de conseguir apoyos en ambos campos del bipartidismo estadounidense. Reid conseguiría llevar adelante su sueño de legalizar el poker en los Estados Unidos y para ello no dudaría en sacrificar el resto del juego online, que los republicanos y sus apoyos en la industria de los casinos no quieren ver al alcance de las loterías de los Estados.
Tanto Harry Reid como John Kyl viven su última legislatura como representantes en el Senado, así que este proyecto debe quedar atado en los próximos meses, antes de la toma de posesión del nuevo presidente elegido en las elecciones del próximo noviembre.